Trastornos de la sexualidad

Frigidez e Impotencia.

Detrás de todos los trastornos sexuales esta el miedo.

El orgasmo menaza nuestro Yo, ya que libera una fuerza que no podemos dominar, que no podemos controlar.

Todos los estados de éxtasis o delirio desencadenan en las personas fascinación y temor. El temor se acrecienta en la medida en que una persona esta acostumbrada a controlarse. El éxtasis es perdida del control.

La persona que, por miedo a perder el control, constantemente se ejercita en el autodominio, encuentra muy difícil renunciar al control del yo solo en la sexualidad y dejar libre curso a los acontecimientos.

Si quieren experimentar el orgasmo, tanto el hombre como la mujer tienen que relajarse, dejar que las cosas sigan su curso.

La frigidez indica que una mujer no quiere entregarse plenamente sino que quiere hacer de hombre. No desea supeditarse, no quiere estar “abajo”, quiere mandar. Estas ansias de dominio y de poder son expresión del principio masculino e impiden que la mujer se identifique plenamente con el principio de la feminidad.

La mujer frígida no quiere relajarse ni abrirse, sino mantenerse fría.

Detrás de la impotencia esta el temor a la propia masculinidad y a la propia agresividad. Tiene miedo a tener que mostrar su hombría. Es temor a la femineidad, ve lo femenino con temor a que lo engulle. Tiene miedo a la acción, se identifica con el papel pasivo.

Cuanto mayor es la presión, mas inalcanzable la erección.

Enfermos por la comida. Desordenes de la conducta alimentaría

Asaltos nocturnos a la heladera, atracones, ingerir compulsivamente, obsesión por tener un cuerpo musculoso o por consumir solo alimentos sanos, son conductas que si se tornan recurrentes deberían motivar una conducta profesional. La academia de Desordenes alimentarios de los Estados Unidos, estima que un 10% de las mujeres tienen síntomas de estos trastornos.

La preocupación desmedida por la imagen corporal es algo común e estos comportamientos y pone de manifiesto que el aspecto del cuerpo se ha vuelto culturalmente como un fuerte regulador de la autoestima.

Los trastornos alimentarios son enfermedades complejas donde confluyen factores biológicos, psicológicos, interpersonales y socioculturales.

Son vía de descarga para tensiones provenientes de inseguridades, descontrol impulsivo y elevadas autoexigencias.

Ortorexia comer solo alimentos sanos.

La obsesión por un ideal de salud a través de la alimentación correcta y pura termina interfiriendo en sus actividades cotidianas y sociales. El ascetismo y el control son dos rasgos predominantes. La persona experimenta una sensación de recompensa y control al no ceder a la tentación de las comidas no puras. Pasa mas tiempo de lo habitual con pensamientos relacionados con la comida y critica a quienes no comen correctamente. Este trastorno afecta mas a las clases sociales altas ya que los alimentos orgánicos y dietéticas son mas caros.

Vigorexia se estima que un 10% de los varones que acude al gimnasio sufre vigorexia o dismorfia muscular. En su afán de ganar musculatura el vigorexico recurre a hormonas, esteroides anabólicos y sigue dietas muy ricas en proteínas e hidratos de carbono y bajas en grasas sin tener en cuenta el desequilibrio nutricional que le provoca. Tiene un vinculo obsesivo con el entrenamiento muy alejado de la practica deportiva. Detrás de estas conductas hay personalidades débiles que buscan sostenerse en lo externo.

Síndrome del atracón se parece a la bulimia porque se presenta con ingesta incontroladas. Pero aunque la persona sienta culpa y vergüenza de los episodios no adopta conductas compensatorias posteriores inapropiadas, tales como, purgas, vómitos como en la bulimia). El atracón no solo es comer mucho, es un fenómeno compulsivo muy fuerte donde se come sin hambre y sin placer. Se diferencia de las comilonas en la que la persona puede comer 2 o 3 platos, pero los disfruta.

Síndrome del comedor nocturno las personas se sienten inapetentes durante el día y comen en exceso en las horas previas al acostarse y también el despertar en mitad de la noche con ansias de carbohidratos. Es una combinación de trastorno alimentario, del sueno y el estado de animo. Se asocia con depresión, baja autoestima y menor descenso de peso.

Anorexia inapetencia de origen psíquico. Trastorno de la conducta alimentaría donde hay:

  • Perdida severa de peso
  • Distorsión de la percepción de la imagen corporal
  • Temor al aumento de peso
  • Negación a alimentarse
  • Amenorrea
  • Depresión
  • Aislamiento social
  • Irritabilidad
  • Insomnio
  • Conductas autodestructivas, ayunos, purgas, vómitos, toma de diuréticos, laxantes, etc.)

Características:

  • Distorsión en el vinculo madre hija (vinculo simbiótico, ambivalencia amor odio)
  • Padre ausente
  • Falta de contención familiar
  • Dificultades para relacionarse con el otro sexo. La persona queda asexuada, repele las redondeces del cuerpo por estar relacionado con lo sexual.
  • No hay conciencia de distorsión corporal
  • Alto índice de mortalidad

Bulimia. Trastorno de ansiedad generalizado donde hay:

  • Episodios recurrentes de atracones
  • Conciencia de enfermedad (saben los que les pasa)
  • Episodios depresivos provocados por la culpa
  • Conductas compensatorias post atracón (vómitos, purgas, ejercicios)
  • Frecuentes fluctuaciones de peso
  • Alimentación desordenada, falta de control
  • Ansiedad
  • Dolor abdominal (por los vómitos)

Señales de alerta

Ciertas conductas pueden revelar si la persona sufre trastornos alimentarios:

  • Preocupación exagerada por la imagen corporal y por el entrenamiento físico
  • Se calculan constantemente los gramos de grasa y el numero de calorías que ingieren
  • Saltearse comidas
  • Realizar dietas extremas
  • Aislarse a la hora de comer
  • Se siente que la identidad y valores de una persona estan basados en como se ve o cuanto pesa.
  • Experimentar culpa o vergüenza luego de una ingesta.

Padres ansiosos, Hijos Miedosos.

Preocupación excesiva, temores que no se corresponden con un peligro real, espera impaciente y la pretensión de tener todo bajo control, son algunos de los comportamientos que delimitan el perfil ansioso.

De que manera estas conductas moldean la educación de los hijos?

La propia conducta de los padres es lo que determina que los hijos adopten patrones de comportamiento que tiendan a la intranquilidad. Los cambios que se producen en cada etapa de crecimiento ponen a los padres más ansiosos. El problema comienza cuando la intranquilidad persiste.

Hay mamas que no pueden esperar que su hijo termine de atarse los cordones cuando esta aprendiendo a hacerlo, otras directamente terminan resolviéndoles la tarea escolar.

Este tipo de comportamiento anula el desarrollo del chico que debe aprender a hacer las cosas por sí solo y a su tiempo. Así los hijos se sienten descuidados porque la protección que reciben de sus padres se origina en el miedo personal y no en la relación hacia ellos.

Hay síntomas más claros que nos muestran que los chicos están padeciendo ansiedad:

  • No controlan esfínteres durante la noche (cuando ya lo habían logrado)
  • Tienen dificultades en la respiración
  • Trastornos en la evacuación
  • Trastornos alimentarios

El padre ansioso es sobreprotector porque se anticipa de manera negativa a lo que puede pasar. Cree que todo lo que le ocurra a su hijo depende del y desestima cualquier enlace que no se condiga con su presagio apocalíptico.

Una de las características mas marcadas de los padres ansiosos es la sobre exigencia a la que someten a sus hijos ante la imposibilidad de reconocer los éxitos parciales del niño. El chico crece con baja autoestima. No puede enfrentar con recursos propios una situación cotidiana.

La ansiedad es una respuesta biológica virtual para protegernos anticipando posibles peligros. Lo grave es cuando la persona no puede calmarse después de que la situación que lo pone ansioso termino y su estado emocional restringe sus posibilidades de vivir bien en su ámbito familiar, social y laboral.

Consulte.

“Caperucita, la abuelita y el lobo feroz van al terapeuta”

La historia dice así:

Erase una vez Caperucita, su abuelita y el lobo feroz. Un día viendo que las cosas no iban del todo bien, que llevaban unas vidas un tanto ajetreadas y complicadas y, sobre todo, que estaban cansados de vivir siempre el mismo cuento, decidieron ir a ver a un buen psicólogo.

Al cabo de unos meses de trabajo terapéutico…………

…….Caperucita decidió dejar de hablar con lobos seductores, manipuladores y mentirosos que la engañaban y la hacían andar mas de la cuenta por caminos largos y complicados.

…….La abuelita decidió dejar de abrir la puerta a lobos que se hacían pasar por tiernas niñas, aunque peludas y con voz ronca. Decidió, además, dejar de vivir en una casa aislada en medio del bosque y se compro un pisito en la ciudad. También contrato a una asistencia para que la cuidase y le hiciera la compra, a fin de evitar que su nieta tuviese que llevarle provisiones atravesando un bosque lleno de lobos mentirosos y peligrosos. Porque la abuelita, gracias a la buena fe de su hija y su nieta, había ido ahorrando con el tiempo dinero para pagarse el pisito y la asistente.

…….Y el lobo feroz decidió dejar de disfrazarse de abuelita y de meterse en camas ajenas para cazar. Vio que era mas fácil cazar conejos en el bosque que complicarse la vida engañando a niñas y abuelas usando disfraces……..es decir, decidió ser un lobo de verdad, un lobo autentico.

Y colorin colorado, el cuento se ha acabado………..definitivamente! para descanso y felicidad de sus tres protagonistas.

Moraleja: quizás para empezar a ser felices de verdad lo que toca es empezar a ser sinceros con nosotros mismos para vernos tal cual somos, pedir ayuda si la necesitamos y, en definitiva…….. dejarnos de cuentos!

Saber pedir ayuda

Inmersos en problemas, muchas veces podemos no darnos cuenta de que necesitamos ayuda. La autoayuda no siempre basta para superar las preocupaciones persistentes, y de vez en cuando se hace necesario lanzar un sos.

Hay momentos en los que debemos dejar nuestro traje de “superman o mujer maravilla” y decidirnos pedir ayuda, no porque no seamos capaces de resolver un problema sino porque, en ocasiones, otra mirada puede ser la que logre que resolvamos el conflicto.

Hay muchas maneras de pedir ayuda, visitar al medico de cabecera si tenemos algún problema físico, intentar con psicoterapia si lo que nos perturba es emocional.

Cuando uno se preocupa o angustia excesivamente, la vida parece muy complicada. Y aunque a veces exige tiempo y energía, el resultado de pedir ayuda puede ser una vida con menos estrés y mucho mas placentera.

Panic attack o Ataques de pánico

Definición

Es la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de 4 o mas de los siguientes síntomas, que se inician y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 minutos;

  • palpitaciones
  • sudoración
  • temblores
  • sensación de ahogo
  • sensación de atragantarse
  • opresión toráxico
  • nauseas
  • desmayo
  • miedo a perder el control o volverse loco
  • miedo a morir
  • sensación de entumecimiento u hormigueo
  • escalofríos o sofocaciones

El primer ataque de pánico se desencadena cuando la persona predispuesta percibe y se enfrenta a las señales de ansiedad. Podemos considerar como desencadenantes, las situaciones estresantes o capaces de generar ansiedad, tales como, cambios de actividad, mudanzas, viajes, conflictos amorosos, separaciones, incertidumbre laboral, dificultades económicas, búsqueda de trabajo, exámenes, muerte de personas significativas, robos, agresiones.
Luego de haber experimentado el primer ataque de pánico sin saber el motivo ni cómo evitarlo, la persona tiene un nuevo motivo para incrementar su ansiedad, el miedo a volver a padecerlo. Con este antecedente su vigilancia aumentará, junto con sus señales de ansiedad, haciendo más probable el próximo ataque y así sucesivamente.

Tratamiento

Ante todo partiendo de un diagnóstico precoz; pero hay que tener en cuenta que por la variedad de los síntomas, la brusquedad con que se presentan y la predominancia del carácter somático de los mismos, puede tardarse alrededor de siete años en llegar a un diagnóstico correcto. El tratamiento debe ser integral y debe reunir al menos a un psiquiatra que indique la medicación más apropiada según el caso y a un psicólogo entrenado en trastornos de ansiedad.

Además de esto es fundamental la información al paciente y a su grupo familiar sobre las características de la enfermedad para que sepan cómo controlar los ataques y colaboren con el tratamiento. La remisión suele durar un par de años aunque los resultados comienzan a notarse al cabo de unos meses.

Fobias

Definición

Las fobias son miedos carentes de lógica que se caracterizan por la diferencia entre lo que la persona percibe como peligro y el peligro real.

  • Es un temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación (por ejemplo volar, precipicios, animales).
  • La exposición al estimulo fóbico provoca una respuesta de ansiedad que puede convertirse en una crisis de angustia.
  • La persona reconoce que este miedo es excesivo o irracional.
  • La situación fóbica se evita o se soporta a costa de una intensa ansiedad o malestar
  • Los comportamientos de evitacion, la anticipación ansiosa o el malestar provocado por la situación temida interfiere con la rutina normal de la persona, con las relaciones laborales, académicas, sociales.

Las fobias pueden ser:

    1. Especificas: ansiedad significativa en respuesta a la exposición a la situación u objeto temido, que generalmente conducen a la persona a evitar experiencias, como por ejemplo, viajar en avión, usar ascensores,  tener contacto con ciertos animales.
    2. Sociales: timidez extrema y temor desmedido a ser juzgado o a quedar en ridículo. Quienes padecen este tipo de fobias sufren severas dificultades para participar en reuniones, comer en publico, dar exámenes orales y/o relacionarse con autoridades o con el sexo opuesto.

Tratamiento

Sin tratamiento estos cuadros pueden aumentar progresivamente su gravedad y conducir al aislamiento de quien los padece. Reconocerlos debe ser el primer paso hacia la consulta profesional, dado que con la terapia adecuada (psicoterapia y farmacología) es posible mejorar la calidad de vida.

Trastornos del estado de animo: Depresión

Definición

La depresión es una enfermedad que se manifiesta como un trastorno del estado de animo. Aunque sus causas son variadas, por lo general, se relacionan con factores:

  • Hereditarios: antecedentes familiares de depresión.
  • Bioquímicos: se origina un desorden en los neurotransmisores, sustancias químicas del cerebro.
  • Personalidad: las personas ansiosas suelen ser mas propensas a deprimirse.
  • Desencadenantes: perdida de un ser querido, enfermedades, dificultades económicas..
  • Cambio de estacionalidad: el comienzo del otoño suele ser un factor que inicia o aumenta la depresión, ello puede deberse a que, los días son mas cortos, falta de luz solar, lluvia mas frecuente.

¿Cuando se diagnostica depresión?

Cuando hay  presencia de 5 o mas de los siguiente  síntomas descriptos a continuación durante un periodo de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad;

  • estado de animo depresivo la mayor parte del día (se siente triste, vacío, llanto)
  • disminución del interés o capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades.
  • perdida importante de peso, perdida del apetito
  • insomnio
  • agitación o enlentecimiento psicomotores casi todo el día
  • fatiga o perdida de energía casi cada día
  • disminución de la capacidad para pensar o concentrarse
  • ideación suicida recurrente sin un plan especifico o una tentativa de suicidio o un plan especifico para suicidarse.
  • los síntomas provocan malestar clínicamente significativo, a nivel social, laboral o en otras áreas de actividad importante del individuo
  • los síntomas no son debidos a efectos de una sustancia(drogas, medicamentos) o una enfermedad medica(hipotiroidismo)
  • los síntomas no se explican por la presencia de un duelo(perdida de un ser querido).

Tratamiento

Un tratamiento que combine el área  psicoterapéutica,  mediante  la terapia individual, con la parte farmacológica (si fuera necesario), es  la vía para que la depresión se revierta, y sea posible así, recuperar el bienestar.